Archivos perdidos o robados

¿Somos conscientes del peligro de perdida y robo de información al que estamos expuestos? 

Los datos informáticos se han convertido en uno de nuestros principales activos. Ya sea de forma personal o profesional, los datos que almacenamos o subimos a la red son cada vez más sensibles. Actualmente, las prácticas ineficientes de seguridad en las empresas han provocado un aumento del 88% del robo de datos. Se cuenta un aproximado de 7,125,940 archivos perdidos o robados por día.

Averías y fallas de seguridad

Ya sea por una avería en el dispositivo de almacenamiento, un error humano, borrado accidental o provocado, desastres naturales, incendios, picos de tensión, etcétera; una pérdida de datos, sin bien, supone una tragedia que incluso puede costarnos fortunas, el mayor peligro al que estamos expuestos es al robo de datos.

Un delito que va en aumento y afecta tanto a nivel individual como a pequeñas empresas y hasta gigantes de internet. En ciudadanos de a pie, por ejemplo, cuatro de cada diez usuarios de las redes sociales han sido víctimas de algún ciberdelito, y en muchas ocasiones incluso sin ser conscientes de que se ha violado su seguridad.

En su mayoría, este tipo de ataques se realizan vía remota, aprovechando vulnerabilidades de los usuarios, como contraseñas débiles o servicios mal configurados. Aunque cada vez son más numerosas y sofisticadas las técnicas desarrolladas para tener acceso a información privada de los usuarios de internet, mediante las que consiguen tener acceso no solo a fotos o datos, sino a comunicaciones privadas.

7,125,940 archivos perdidos o robados por día.

Porcentaje de incidencias por industria:

27% Cuidado de la salud
12% Financiero
11% Educación
11% Gobierno
7% Tecnología
5% Profesional
4% Otro
3% Industrial
3% Entretenimiento
2% Hospitalidad
1% Seguros
1% Medios Sociales
1% Sin ánimos de lucro

Seguridad básica

Lo mínimo indispensable que debemos hacer como usuarios es contar con medidas básicas de seguridad como un antivirus actualizado y pasarlo regularmente, tener el sistema y los programas actualizados a su última versión; y sobre todo, tomar precauciones como no abrir emails de remitentes desconocidos, no repetir la misma contraseña en varias plataformas, no proporcionar datos personales a través de chats, emails o similares.

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